Medio ambiente y erosión

Para la recuperación e integración de espacios afectados por desastres naturales o, por la afección de las infraestructuras, se desarrollan técnicas de recuperación o reducción del impacto.

El efecto de erosión indeseado que se produce después de un desastre natural (incendio, deforestación no controlada, etc.) se puede corregir mediante la instalación de sistemas de control de erosión.

Estos objetivos se consiguen mediante el uso de materiales naturales, madera tratada, piedra natural o artificial, vegetación, geomantas, mallas volumétricas, etc.

 

Ladera plantada para corregir la erosión

Envejecimiento de roca y hormigón

Aplicando un tratamiento de envejecimiento inmediato a rocas y hormigones recientes, se consigue el efecto del paso del tiempo en su apariencia.

Dicho tratamiento actúa químicamente con la superficie donde se aplica para obtener el acabado perseguido, respetando el ambiente existente sin afectar a su biodinámica.

Mallas volumétricas

Protegen los taludes, desmontes, terraplenes o canales entre otros, de cauces de agua natural.

En taludes de gran verticalidad, y alta dificultad de revegetación, se combina con proyección de tierras, hidrosiembras u otras técnicas, para repoblar zonas y protegerlas de la erosión.

Resultado de trabajo de medio ambiente
Operario proyectando hormigón en un talud

Sistemas de control de erosión y sedimentos

Sistemas para prevenir la generación de sedimentos mediante técnicas de control de la erosión o capturando los sedimentos durante las fases de transporte.

Se utilizan técnicas como la hidrosiembra, la instalación de mantas orgánicas o geomallas volumétricas. No obstante, lo más aconsejable es el control de sedimentos previo, biorrollos, etc. Las biomantas son sistemas mixtos de erosión y refuerzo de la vegetación.