Estabilización de taludes

Trabajador descendiendo mediante cuerdas

Cuando los problemas de los frentes de talud afectan a la superficie del mismo, considerando la estabilidad global del talud correcta, se realizan actuaciones que reduzcan o eliminen los riesgos procedentes de los desprendimientos.

Se realiza un reconocimiento geológico del talud, se estudia su morfología, así como los materiales forman, tanto en taludes rocosos como en suelos, el tipo de estratigrafía existente.

Posteriormente, se valoran las opciones de contención que pudieran aplicarse tomando criterios de resistencia, vida útil, viabilidad en su ejecución, economía, etc., para definir la opción más adecuada a cada proyecto.

 

Mallas de guiado de desprendimientos

Mediante la instalación de mallas de acero de diferentes capacidades en disposición de guiado, donde se anclan en la coronación del talud, las mallas conducen los desprendimientos que se producen al pie del talud de forma controlada.

Se valora el tamaño del material desprendido para seleccionar la malla adecuada por su apertura de hueco y por la resistencia que es capaz de resistir.

Barreras de protección contra desprendimientos

Si las superficies de actuación en los taludes son considerables, o la viabilidad en su ejecución es muy complicada, se puede optar por la instalación de pantallas de protección de desprendimientos.

Éstas consisten en estructuras de diferentes diseño y capacidad que retienen el material desprendido. Con capacidad de retención de decenas de kJ hasta las de mayor capacidad, actualmente en 8.000 kJ. Se realizan estudios estadísticos de caídas y trayectorias para definir el tipo y el lugar dónde situarlas.